La visita al museo comienza por la planta baja, la primera de las tres en las que se distribuye el museo. Es en ella, el paso del tiempo se plasma mediante un horno de leña, una cocina económica y una moderna vitrocerámica, que nos muestran el transcurrir de los años. En la sala contigua se encuentra una reproducción de la cocina de un restaurante, así como un mostrador de pastelería y los cocineros con sus trajes.

En la primera planta podemos admirar las donaciones de los mejores restaurantes vascos y una mesa perfectamente preparada junto a los camareros que la sirven. En esta sala se exhibe además, parte de una colección de cartas de restaurantes de todo el mundo, que podría denominarse la joya del museo.

La segunda sala está dedicada a las Cofradías Gastronómicas con la historia de cada una de ellas y sus trajes representativos. También se pueden encontrar varios objetos donados por la Cofradía de San Roque de Llodio, que data de 1599.

Concluimos en la planta tercera donde se encuentra el salón de actos y una pequeña biblioteca especializada en temas gastronómicos.